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Aunque no existen datos precisos sobre la
fundación de este pueblo, se presume que las devastaciones de la
parte norte de la isla, llevadas a cabo por Antonio Osorio, en
los años de 1605 y 1606, fueron los que dieron origen a lo que
hoy es San José de las Matas, pues hubo un éxodo masivo de los
habitantes de esas áreas desvastadas, los cuales atravesaron la
isla en caravana y muchas personas se fueron quedando en algunos
lugares formando hatos.
En el Tratado
de Basilea, firmado en 1975, se menciona a Las Matas como una de
las 5 parroquias del partido de Santiago. El 29 de agosto de
1810 suscribieron los principales vecinos de San José de las
Matas una instancia en solicitud de permiso para fundar una
villa de españoles con cabildo. Ya el poblado existía desde
muchos años antes, pero se aspiraba a darle mayor categoría.
Estaba en el territorio qu e
ocupa actualmente la comunidad de Inoa, a seis kilómetros de las
Matas.
El documento a
continuación es un extracto del original, de notorio interés,
fue obsequiado por el señor Daniel Pichardo (hijo) al Archivo de
la Nación. Está suscrito por las personas más prestante de Las
Matas en esa época, cuyos descendientes todavía existen. Emilio
Rodríguez Demorizi lo publicó en el periódico La Nación en fecha
Marte 29 de agosto de 1944.
Los havitantes
del Partido de Las Matas, Jurisdiccion de Santiago de los
Cavalleros por si y a nombre de los demás partidarios que no
firman ante V.S. conforme a derecho dicen: que dicho Partido es
el mas a propósito para fundar una Villa de españoles con
Cabildo. El terreno es saludable, el ayre puro y clima templado.
Hay pastos propios para la crianza de ganado, montes frescos
para la agricultura y aguas perennes y potables. La experiencia
ha demostrado que los honbres son por lo general de buena
complexion, robustos y de larga vida.
Estos conosimientos rehunidos a la necesidad los
havitantes del Partido les han hecho concertarse en la empresa
de nueba Poblacion en el paraje mismo de la Hermita. Alli pueden
señalarse libremente al efecto las quatro leguas en quadro de la
Ley. Puede asignarsele tanbien su pribativa Jurisdiccion sin
perjuicio notable de qualquiera otra Poblacion inmediata.
Santiago, a quien toca, dista de este punto una jornada entera y
no es nada que se le cercene por este lado una parte de su vasta
Jurisdiccion quando el fin es laudable y notoriamen te
provechoso al Estado. El Vecindario que compone el Partido es
numeroso. Hay más de dos mil vivientes con residencia fixa y los
más de ellos criollos o enlasados con criollos, mediante los
vinculos estrechos de relaciones del parentesco y matrimonios.
Cada padre de familia se constituye, desde luego, a levantar su
casa con decencia y a precentar su crianza de ganados, quando
menos en aquel mismo Estado que previene la Ley.
Se constituyen
tanbien a levantar Yglecia o reedificar la que se ha destruydo
por las calamidades de estos tiempos pasados, a proveerla
mientras lo necesite de ornamentos, oblata y demas cosas
necesarias al Culto. A fundar nueba congrua o liquidar y
completar la vieja, pa ra la sustentacion del Clerigo o Parroco
que nonbren o se le destine.
Se constituyen
por ultimo a dar fianzas hipotecarias de que cumpliran lo
prometido dentro de aquel termino suficiente que el Gobierno les
asigne para el efecto y se sugetan a las demas prestaciones que
conbengan sobre el particular. La solicitud a nadie graba... Es
conforme a las Leyes de las Poblaciones, favorable al citado y
provechosa a los intereses temporales y espirituales del
Partido. A Santiago es la Poblacion unica a quien podia grabar.
Pero esta mis ma Ciudad es probable que informe sobre el ningun
perjuycio que le para la
desmenbracion
de esta parte con la respectiva jurisdiccion que se le asigne.
Las Leyes del asumpto estan bien terminantes en la recopilacion
de las de Yndias. Todas dan facultad para estable cer
Poblaciones quando los pretendientes ofrecen cumplir con los
requicitos prevenidos y concurren tanbien las demas
circunstancias legales que son necesarias al efecto.
Elevado el Partido al rango de Poblacion formal
sera otro el estimulo y el esfuerzo de sus havitantes. Se
guardara mexor orden en to dos los objetos. Habra mayor celo por
parte de los Jueces y mucha
mas emulacion
en los Vecinos. La agricultura recibira un grado de fomento que
no tiene. Y aguzado el interes con las limaduras que causan las
Ciudades, sera mas activa la aplicación de todos al trabaxo. El
celo de los Jueces vnidos con la voz del Pastor bara frecuentar
los matrimonios y crece por concequencia la populacion muy
brevemente, resultando todo lo dicho en beneficio del Estado.
Sobre lo expuesto es impoderable el beneficio
particular que a ca da Vecino resulta en lo temporal y en su
conciencia. Entonces reci biran inmediatamente ynstrucciones
Christianas de la boca misma del Pastor. Oyran frequentemente la
palabra de Dios. Y tocando de bulto la celebridad de los
Misterios y demas Oficios de la Yglecia formaran ydea completa y
se dispondran mexor para explicarlos a sus respectivos
familiares, entonces los niños recibiran dentro de nueve dias el
Bautismo solemne y no morirán sin Confesion como tanbien susede
y no seran tantas las angustias Espirituales del Vecino. Seran
otros tanbien los socorros temporales de esta jente y cada uno
podra dedicarse con mas facilidad al trabaxo. No tendran que
pasar para ir a Santiago las fragosidades de un camin o
dilatado, contado para unos con un rio caudaloso y con dos más
para los otros.
En esta virtud
ocurren los suplicantes ante V.S. para que tomando los ynformes
del caso se sirva concederles Licencia para establecer la nueba
Poblacion en el lugar citado, previas las demas dilijencias
necesarias del asumpto, en cuyos terminos A.V.S. suplican se
sirva proveer conforme han pedido porque asi es de Jvsticia
juran no pro ceder de malicia.
Hermita de San Josef de las Matas, veinte y nueve
de agosto de mil ochocientos diez.
Bernardo Thorres ● Francisco Estevez ● Antonio
Lopez ● Francisco de la Caba ●Juan de la Caba ● Pedro Rodríguez
● Carlos Espinal ● Estevan Genao ● Manuel Rodríguez ● Valerio
Josef Espinal ● Antonio Espinal ● Andres Serrata ● Gregorio
Lopez ● Josef Gonzalez Diego Thorres ● Juan Rodríguez ● Gonzalo
Rodríguez ● Mathias Rodriguez Valerio.
El 9 de
febrero de 1822 nuestro país es dominado por Haití. San José de
las Matas es convertida en común del Distrito del Cibao con el
nombre de Las Matas de la Sierra. Esto fue decretado por el
gobierno de Jean Pierre Boyer en una de sus primeras
determinaciones. A la caída de Boyer el gobierno
provisional de Haití hizo a Las Matas común del cantón de
Santiago.
Santiagueros
dan dinero y Junta pide ayuda a materos
Los comisionados Mella y De
Mena recabaron la colaboración económica para la Independencia
en ambos pueblos
Santiago . Los comisionados de la
Junta Central Gubernativa en la región del Norte, señores Matías
Ramón Mella y Pedro Ramón de Mena, se han dirigido a la
municipalidad de San José de las Matas recabando su colaboración
económica para la causa de la separación.
Los comisionados en su carta,
convocan "a todos los vecinos y habitantes de la Común que
cuenten con algunos bienes a fin de que voluntariamente presten
sus socorros facilitando cada uno la suma que pueda,
garantizándolo con un recibo".
Anexan a la nota, una lista de los
individuos que en la común de Santiago "gustosamente han
franqueado la suma que veréis".
Entre los aportes hechos en la
ciudad de Santiago se destaca el de Román Franco Bidó, que
facilitó $800 pesos, Ciprián Mallol, Francisco Viñals, José
Devandelier y Juan Luis Franco Bidó, con $200 cada uno y J. E.
Villanueva, Manuel Curiel y Fernando Aponte, con $100.
Estos donativos, aunque limitados en
su monto, son una demostración de que el ánimo público se
muestra a favor de la independencia, pues a pesar del clima de
temor que se observa en esta ciudad ante los avances haitianos,
muchos hombres están dispuestos a hacer sacrificios personales
para sostener el estandarte de la independencia nacional.
Como se sabe, las posiciones
dominicanas en la sierra son extraordinariamente importantes en
caso de una derrota de los ejércitos dominicanos en la ciudad de
Santiago. La zona de San José de las Matas sería el punto de
retirada de las armas dominicanas, que desde allí, iniciarían la
guerra de hostigamiento en forma de guerrillas, que los
dominicanos manejan tan bien, y que causa tantos dolores de
cabeza a los haitianos.
Es por ello, que resulta de la mayor
importancia moral el apoyo que pueda brindar a la causa de la
independencia la población de San José de las Matas y de
asegurar los lazos más fuertes posibles para cubrir la
retaguardia del ejército dominicano.
Se espera la colaboración decidida
de la comunidad serrana, que ha aportado una gran cuota de
hombres a la causa de la independencia.
Imbert: nuevo jefe
Santiago
El general José María Imbert,
Corregidor de la común de Moca, ha sido designado Comandante de
Santiago, para que organice la defensa contra las tropas
haitianas que avanzan inconteniblemente hacia esta ciudad.
La designación de Imbert ha sido
acogida con mucho entusiasmo por la población de esta villa, que
se encuentra atemorizada ante el desamparo en que se encontraba,
luego de la renuncia del general Felipe Vásquez y la salida
hacia San José de las Matas del general Matías Ramón Mella a
reclutar soldados para la causa de la independencia.
El general Imbert es un veterano
militar de origen francés con experiencia en la organización de
tropas. En Moca, era corregidor de la alcaldía.
Imbert nació en Fudlon, ciudad
ubicada en el noroeste de Francia, en el año 1801. Es hijo de
Simón Imbert y de María Ana Dupresse. Vino joven a América, y
fijó su residencia en Cuba, desde donde se trasladó a Puerto
Príncipe, Haití.
Desde allí se trasladó a la parte
española, fijando su residencia en la villa de Moca, donde casó
con la mocana María Francisca del Monte.
En esa ciudad, desempeñó el cargo de
corregidor (Maire), y sirvió en la milicia cívica, en la que
alcanzó el grado de capitán. Se enroló al movimiento
independentista y fue de los primeros que proclamaron la
independencia en esa villa, el 5 de marzo, emitiendo una
vigorosa proclama en favor de la separación, que le ganó la
admiración de todos los dominicanos.
Haitianos están a la puerta de Santiago
Santiago, 28 de marzo de 1844. Gracias a un avance casi a marcha
forzada, las tropas haitianas del ejército del norte que comanda
el general Pierrot, se encuentran a las puertas de Santiago.
El ejército haitiano, moviéndose por el camino de Mao hasta esta
ciudad, al llegar a sus cercanías, específicamente en Alto del
Yaque, dividió sus efectivos en dos grupos. La columna de la
izquierda, comandada por el general St. Louis, que tomó el
camino de La Herradura, y la de la derecha, comandada por el
propio general Pierrot, que vadeó el río al norte de La
Herradura para tomar el camino de Navarrete, por Cuesta
Colorada. Este cuerpo acampó en la confluencia del río Gurabo
con el Yaque, donde termina la sabana de Santiago.
Las tropas de Pierrot han realizado la proeza de avanzar en un
medio hostil y casi siempre emboscados por las tropas
dominicanas, en un corto lapso de tiempo para llegar a su primer
objetivo que es esta ciudad. En caso de que puedan tomarla,
vivaquearán o descansarán aquí hasta esperar las nuevas órdenes
del presidente Hérard, apantanado en Azua, esperando el
resultado de la campaña del norte.
Es evidente que una victoria haitiana en Santiago renovará las
fuerzas de esta invasión que perdió parte de su impulso en la
derrota de Azua. Una victoria de Pierrot en Santiago,
movilizaría a Hérard en el sur, y todo el país correría peligro.
Se puede afirmar que si cae Santiago, cae todo el país, porque
el ejército del Sur no tendría fuerzas para sostener sus
posiciones por mucho tiempo.
San José de las Matas
se prepara
La designación del general José María Imbert en el comando de la
plaza, ha traído renovados bríos a los afanes de defensa de la
villa. Donde existía desorganización y desaliento, Imbert ha
traído orden y ánimo y se respira un nuevo aire en esta ciudad,
que espera, es cierto, con temor el ataque haitiano.
La entrada de la ciudad fue atrincherada, a la vez que se
construyen fosos para los fusileros en los fuertes Dios, Patria
y Libertad, que guardan los cerros que cubren la entrada por el
norte de esta población. En los mismos se han distribuido los
efectivos de la media brigada de artillería y las tres piezas de
pequeño calibre con que se cuenta. El propio general Imbert
supervisó el emplazamiento de la artillería que está al mando
del Capitán José María López, recién llegado de La Vega.
La fortaleza San Luis fue dejada como centro de la retaguardia,
con las tropas del general Francisco Antonio Salcedo, llegadas
de la frontera. Es así como se ha determinado que el Capitán
Fernando Valerio, con la compañía de Sabana Iglesias, se coloque
en la avanzada junto al cementerio viejo.
Entre los efectivos destinados a estas posiciones se encuentran,
los guardias nacionales de La Vega, al mando de los comandantes
Marcos Trinidad y Toribio Ramírez, los batallones de Moca y San
Francisco de Macorís; el recién formado batallón "La Flor" de
Santiago, compuesto por jóvenes de esta ciudad y comandado por
el coronel Ángel Reyes.
Entre las medidas tomadas están la designación del coronel Pedro
Eugenio Pelletier, como su lugarteniente y jefe de la línea
principal de resistencia y del coronel Achile Michel como
encargado del ala izquierda dominicana, flanco más débil de
nuestras fuerzas.
No se sabe nada de los comisionados de la Junta Central
Gubernativa que han salido hacia San José de las Matas a
organizar la defensa en caso de que fracase la resistencia en la
ciudad de Santiago.
El ron en la independencia
En el éxito de una campaña militar entran muchos factores. Las
armas, los utensilios de guerra, por supuesto, pero por una
correspondencia del coronel Francisco Caba, entra por la puerta
ancha de la historia dominicana, el ron, como instrumento de
guerra. ¡El ron, como arma para levantar la moral de los
combatientes!
El coronel Caba, quien se encuentra en la retaguardia de las
tropas haitianas, ha escrito a la Municipalidad de San José de
las Matas solicitando útiles de guerra que necesita, y "si se
puede UNA CARGA DE ROMO que eso es muy bueno para animar la
gente en caso de pelea".
La carta es un monumento a la marrullería criolla, pues en ella,
Caba solicita además, "sustancia", entiéndase, dinero, "para la
tropa que se me está quejando".
El coronel Caba, nació en Tavera, sección de La Vega y ha
prestado importantes servicios a la Patria.
Luego de realizada la Independencia, el 14 de
julio de 1844, la Junta Central Gubernativa la nombró como común
del departamento de Santiago. El 9 de junio de 1845, en virtud
de la Ley No. 40 se ratifica de nuevo la categoría de común a
San José de las Matas.
Durante la Anexión a España el gobierno español
baja de categoría a Las Matas, convirtiéndola en Comandancia de
Armas, el 24 de agosto de 1861. El 2 de marzo de 1865, después
de la Restauración, Las Matas vuelve a adquirir su condición de
común.
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